jueves, 30 de julio de 2015

Resplandor pálido.

Al día siguiente de la madrugada que nos despedimos, a la siesta me encontré rodeada de libros y apuntes en mi galería, café y lápiz en mano, y de repente absorta en una ráfaga de inspiración garabateé unos versos bajo el sol:

"Admirar su voz y sapiencia me llenaba de esplendor. 
Cuan gemas blancas de Lasgalen,
él resplandecía a la luz de un solitario farol,
que se colaba entre los árboles.
Tu pálido cutis de lirio 
embrujaba mi racionalidad,
-mi sombría sobriedad-
y la hacía desaparecer
entre nieblas oníricas,
que en tus etéreas manos
no encontraban principio,
ni rígido final."

una cagada, si.
muy cursi.
pero en fin, lejos de sentirme apenada por el poco tiempo que pasamos, no puedo describir con palabras como logra llenarme el alma que una personita especial me sirva de musa.
Gracias por violentar el letargo, querido Sandia.

domingo, 26 de julio de 2015

A Elbereth Gilthoniel.

Nieve blanca! Nieve blanca! ¡Oh, clara señora!
¡Oh Reina más allá de los mares del oeste!
¡Oh, alúmbranos a los que vagamos por aquí
en medio del mundo de los árboles tejidos!
Gilthoniel! Oh Elbereth!
¡Limpios están tus ojos y brillante es tu respiración!
Nieva blanco! Nieva blanco! Nosotros te cantamos
en una tierra lejana más allá del mar.
¡Oh estrellas del año sin sol.
con una mano brillante fueron sembradas
en los campos con viento, ahora brilla claro
vemos su flor de plata fundida!
Oh Elbereth! Gilthoniel!
Aún recordamos, somos nosotros en los que moran
en esta tierra lejana debajo de los árboles,
brilla la luz en los mares de occidente.
https://www.youtube.com/watch?v=4LOZNzKHrew

Confesiones en la Comarca.

Desde 2007 que no tengo una familia propiamente dicha. Todos nos alejamos, aprendimos a hacer la nuestra, aprendimos a vivir de otra manera sin esa pieza que se nos fué.
Yo tenía 11 años, obvio que no tenía más que moco en el cerebro y obvio que no iba a entender un pomo todo lo que estaba pasando y lo que aún faltaba por venir.
Pero las dudas nunca mueren. Y llegó un punto en que me empecé a preguntar un montón de cosas que nunca me fueron explicadas. Aparte de mi viejo, yo no hablaba con nadie. Yo no tenía amigos, no tenía nadie para compartir nada, y tenía a mi hermano, pero él estaba laburando en otro lado y lo entendía. Yo nunca hablé con mis tíos, ni con mis primos, poco y nada con mis abuelos. Nada.
Un día, una charla entre tantas de las que tengo con mi viejo.. de un tema pasamos a otro y empezó a hablar de mamá. De como fueron las cosas en el sanatorio y durante el transcurso de su enfermedad. Me costaba tanto aceptar que ya se había ido que esto fue como un gran atracón que tardé años en digerir, pero lo logré. Tuve la suerte de mantener a la gente franca a mi lado, sin que te subestimen o digan "ah pero es muy chica para que le cuenten esas cosas". No. La verdad ante todo, siempre.

Hasta hoy en día me sentí un poco "la otrita", hecho que mis hermanos comparten un poco más con mis otros abuelos y demás, pero yo nunca me sentí parte de eso. Y mi viejo es el único que me entiende porque el es como yo. El solo observa todo. Y no nos molesta ser así.

Cada vez que visito a mi hermano y aprendo tanto de él y de todo lo que vivió, me siento un poco más abrazada por alguien querido y tibio, porque es la persona que desde chica tuve casi en un pedestal: es humilde, siempre me trató bien y me fue de frente, que no puedo menos que amarlo.
Hoy nos sentamos y empezamos a hablar mucho de mamá. Podemos decir que él fue quién más la conoció, no había secretos entre ellos ni amor semejante.
Hasta hoy en día tengo tantas dudas acerca de como se sentía mamá en esos momentos.. Pensaría en mi? Que habrá pensado que me explicarían?
Por ahí me cuelgo muy grande y suelo pensar que pasaría si ella estuviera aún conmigo. Se decepcionaría? Me jodería todo el tiempo? O hubiera desarrollado una relación como la que tenía con mi hermano? Es algo que nunca voy a saber, pero yo la amo todos los días y la extraño, y me extraño a mi también. Es curioso. Yo me acuerdo de ella, pero no me acuerdo de la parte de mi que murió con ella.

sábado, 25 de julio de 2015

Rotten Maiden.

Siempre fui una persona muy leal a mi misma. Siempre puse mis principios encima de todo, no por moral, sino porque realmente quería hacerlo. Es natural en mi.
Es imposible que haga hago forzadamente, es decir, algo que debe ser una decisión libre.
Y si me pinta, me pinta. Lo hago. Y si no, no. Y no hay vuelta ni discusión.
Siempre tuve mi propia idea de lo que simboliza el amor hacia alguien, me aburre demasiado lo convencional, el sexo como instinto impulsivo.. como si fueramos nada más que animales nomá te digo.
Y siempre pensé que nadie iba a conocer mi cuerpo si antes no se animaban a conocer por completo lo que soy como persona. Muchos lo hacen a la vez, pero yo no.
Y hasta ahora nadie se animó, o quizás si y perdieron en el intento.

No era por egocéntrica. Siempre fui insegura, siempre me sentí menos que todas esas chicas que exhiben sus cuerpazos, sus pieles suaves y tersas sin problema. Sus curvas y sus cualidades más exuberantes. Y es algo tan atractivo que en cierto punto desarrollé cierto amor odio. no por envidia, pues siempre admiré esa forma de ser.. sino por ver lo convencional que se volvió.
El ideal de belleza siempre fue una piel suave, lindos pechos, lindo cuerpo, Simpatía, buena onda. Magnetismo, buen gusto. Lindo cabello. Desenvolverse sin problema en todos los aspectos, desde la cama hasta la calle.
Me imagino que la planicie, la delgadez, la inseguridad y la antipatía no tenían cabida en eso.
Yo no tenía cabida en nada de eso.

Sigo sin tenerla.

Y no sé porque estoy orgullosa de ser así, de que tan solo el espejo sea quien aprecie mi blancura sepulcral, dos décadas de piel cubiertas bajo remeras grandes y bermudas. Protegiendo de todo impulso convencional que tanto me asquea. El problema no es coger, sino cómo y que importancia le das cuando llega la hora. Ya no encuentro pureza, no encuentro desinterés y sinceridad, ya no encuentro empatía, no encuentro la gracia ni mucho menos conexión.
Mi cuerpo es tan solo un anexo de mi autorespeto. Mente y cuerpo van unidos y busco siempre el equilibrio entre ambos. Y como todo anexo, en mi cuerpo deriva lo que pienso.
No me odio, no me considero asquerosamente fea, me conformo con lo que tengo y nada más. No quiero broncearme, no quiero comer más y hacer ejercicio. No quiero usar ropa ajustada. No quiero exhibirme. No quiero volverme producto común, no quiero que todos me conozcan por completo.

A veces me pregunto quien va a ser la personita que tenga los huevos o los ovarios suficientes para comprender todo esto por completo y llegar a mi de otra manera.
Cuando llegue la hora, juro que voy a hacer que sea especialmente mutuo.
Mientras tanto voy a seguir pudriéndome entre jazmines.






Si fuéramos conocidos todo lo que escribiriamos acá sería considerado importante.
Pero no. 
Eso es lo lindo del blog. Escribis porque sabés que a nadie le importa.




Aguante ser under.

domingo, 19 de julio de 2015

No hay necesidad a veces.

Por qué tiene que pasar algo extremo que te haga apreciar las cosas que antes no tenías en cuenta o veías de otro modo? 
La costumbre de la sensibilidad de perspectiva es algo que nunca hay que perder. Como decía Galeano, hay que ser sentipensantes. Sentir para pensar. Y viceversa. 
Pero poco a poco la neutralidad se apodera de uno, lo quieras o no. Todo te importa una mierda porque tu entorno es siempre el mismo y te sabés todas las jugadas. Pero a veces hay cosas que cambian, en mayor o menor medida y hay que saber detectar esos momentos, al menos para que todos los actos fallidos no se apoderen de las ganas de ver que hay más allá. A veces llegamos al punto en que coincidimos que es mejor cerrarse en un solo estado animico, pretendiendo no alterarnos por nada ni nadie, como una máquina programada para tal fin.
Hasta que punto podemos llegar a sentirnos libres de que todo nos importe un rábano y que aún así podamos sentir algo por alguien sin miedo a que te jodan?
Valorar, apreciar, disfrutar hasta del mínimo detalle hace de la sensiilidad algo mucho más especial.

miércoles, 15 de julio de 2015

Cumbia n' Bardo High School

Cada vez que paso por ahí comienza la regresión. Las baldosas se hacen eternas. El portón, esos muros graffiteados, la escalera...
-Pero la reconcha. -pienso- será posible que ya vayan a cumplirse dos años de que salí de acá?
-Lo que dan acá no es nada a comparación de lo que se les viene cuando entren a la facultad...
Se repetía la misma amenaza como un vinilo rayado fastidioso, algo así como la Revolution 9 escolar, desde séptimo hasta sexto. Pista infaltable de un soundtrack de la secundaria que sin dudas complementaba la vida de los pubertos, como yo.
Las siestas de hora libre en el sol, pleno patio, escuchando a los Ramones con un tostado de 3 pesos. Cuando subió a 4 fue tremendo. Que boletazo ni boletazo, eso si era una verdadera injusticia loco.
Me fui a Humanidades porque Naturales me parecía asfixiante. No había margen de error. Y yo, como toda pelotuda extrema que encima no se banca cuando algo le sale mal luego de haberlo calculado rigurosamente, prefería leer y debatir subjetivamente antes de no errarle en calcular una maldita valencia. Aparte quería saber sobre Psicología e Historia del Arte. Y después llegó Filosofía, que me voló el jopo.
Lo que nunca faltaban eran las jodas, las risas. Y los bardos, obvio que había bardos! Estaba en la escuela más motra de Corrientes del centro. Algo así como los marginados con estilo. Y muchisimo más que orgullosa de formar parte de eso.
Todos los viernes a la salida se pasaba el dato "de quien se castigaba en la plaza" y vamo que se arma , chaque son bravo los de la Lata,  y qué se yo. Y si no bue. Hacíamos la vaca para los chizitos y la Cabalgata y listo, te invito a ser feliz tirados en el pasto. 
Ahí giraba mi mundo. Yo lo creia infinito y hermoso. No quería evolucionar más, porque me parecía que todo estaba bien. Aparte estos adultos exagerados creen que el mundo es difícil y nos hacen tener miedo porque no se la bancan, pensaba. Escépticos del orto.
Tuve mis problemitas con las autoridades, como todo puberto que no se banca una y cree que está en un recital, donde tiene derecho a hacer lo que se le cante y no hay reglamento que valga. Pero como después me mostraba tan racional y comprensible frente al escritorio de la Rectora, me dejaban ir sin más problema. 
Llegaron las épocas de las recepciones.. "el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos..."
Última noche, último suicidio de hígado, última ronda todos juntos. Sonrisas, sudor y lágrimas.

Que tremendo porrazo vieja. Si no me tomaba el año sabático (no hay error que no se convierta en acierto) en el cuál básicamente perdí mi inscripción en el profesorado de Filosofía por colgada y bobeta, no hubiera podido tener tiempo para caer a tierra.
Fue como si esos 5 años de secundaria hubieran sido una realidad paralela, o como el sueño de Oliver de Supercampeones no? 
En parte esos escépticos del orto tenían razón. Pero no se referían solo a la facultad, sino a la vida en la sociedad en si. Nadie está listo para enfrentarla a los 17. 
Y ahí iba yo con mis mambos, creyéndome una mierda por perder un año. Leyendo, buscando respuestas, pero nada era suficiente, fue un salto tan grande que a veces caigo en la magnitud que tuvo esa ceguera tan encantadora en mi.. El espiritu adolescente sigue brillando como los ojos de un linyera cuando ve ginebra, de eso estoy más que segura. 
Y desperté un día, de golpe y sin mucho ruido. Y agradezco ese sueño, aunque haya sido mejor despertar y enfrentar el sol que tarde o temprano nos iba a dar en la jeta.

martes, 14 de julio de 2015

Sobre el "anti-todismo general"

Comúnmente, conocemos al solitario anti todo, que lejano e inconsciente, solo niega una parte de lo que conoce.
No conoce al "todo" en su totalidad, más bien sólo la entrada. Para estar seguro de que ese todo en su magnitud no nos convence, debemos decodificar cada uno de sus rincones, conocer por que funciona así, recalcular y empezar a cambiar. Desde uno mismo, claro. Siempre se empieza por ahí.
El bien común, desde muchos puntos de vista, parece ser tan sólo una extensión de nuestros anhelos individuales: queremos que algo cambie según nuestros criterios. Cuando otra persona comparte nuestra visión, se colectiviza nuestra perspectiva: las ideologías se complementan, se difiere y se pone de acuerdo.
El "anti todo" parcial recaerá en algún momento, no por la fortaleza de sus creencias, sino porque se dará cuenta que ese suelo que en tan firme oposición fabricó los fundamentos de su existencia, no eran más que arena movediza que (para bien o para mal) dio paso a la fuerza, a lo que su ceguera selectiva le impidió conocer desde siempre.
Algunos quizás prefieren adormecerse ante esto. Pensar? Para qué? Es preferible hacer oidos sordos a lo que pasa en lugar de pensar en algo para mejorar,

No es necesario formar parte de todo o darse aires de liberal anticonsumista u opositor, eso sería una contradicción más que cómica. Para lo único que estamos acá, es para expandir conciencia, no para "saber más" sino para ignorar menos. Para ganar más puntos de vista que nos aproximen a la verdad o lo que creemos que se aproxime a eso. El sistema es un arma de doble filo, si uno utiliza lo justo y lo necesario no sucumbirá en sus cadenas. Hay muchas maneras de emancipar conciencias, siendo la duda, las experiencias y el conocimiento las más eficaces, pero no las más usadas. 

miércoles, 8 de julio de 2015

Incertidumbre.

"Cuando encantado, te pido una mirada,
es siempre inútil y profunda
insatisfacción
que nunca me mires
como yo te veo."
-Les Amours Imaginaires

A veces pienso que tan sólo me conformo de un ataque de inspiración para volver a la vida.
Vivo (o existo) en un letargo tan gris y descolorido que exhala escritos pobres en sensaciones, una salvaje contrariedad a lo que me brinda la gente como vos.
Tan lejano, tan frio como una galaxia irreal...
Me encuentro de repente con una fusión repentina de humo de puchos y perfume Kevin azul, que me lleva a cerrar los ojos porque sé que te vas a aparecer vos, tus gestos, tus manos, tus risa y tu silencio.
Vuelvo a tierra, a la vida, y se apoderan de mi unos deseos tan atropelladores de verte un rato, que mis impulsos se vuelcan únicamente a llegar hasta tu puerta y encontrarte ahí, apático, con un aire ausente.
Y no puedo. Impulsos irracionales de mierda, no sirven más que para complicarlo todo. Arriesgarse, fracasar, intentar o quedarse en el molde. Especular. Atreverse, imaginar. Esperar.
Sólo me resta invocar esos ojos brillantes, hermosos y oscuros como el onix, que cuando me miran fijo (no sé cómo ni porqué) logro sonreir.
Sentir en ocasiones tus brazos rodeándome, apoyar mi cabeza mambeada por unos minutos en tus hombros y tu pecho y volar, ingresar un momento casi eterno a la sensación de irrealidad que vos hallás en las benzodiazepinas.. Damitas malévolas y frías, aquellas. Quien quiere recurrir a esas cuando se te tiene a vos? A tu sonrisa, a tus puteadas.
Me cautiva tanto tu contextura desgarbada, casi etérea. Cuando siento la levedad de tu piel de otoño, pareciera que se fuera a desvanecer de mi alcance.. por eso me embriaga tu libertad, la utopía de tu personalidad.
"las hojas y las flores se camuflan con tu piel.."