jueves, 13 de noviembre de 2025

 La distancia no siempre son kilómetros que separan.
A veces está cerca, tan cerca
como la indiferencia que te clava las uñas.
¿Cuánto tiempo invierte la mente
juntando como viejas astillas
las situaciones desoladas?
Si desolar es "quitar la luz", entonces...
No hay sol que despida al árbol que cayó en medio de la nada.
No vio nunca más el sol 
el perro inocente, arrollado al costado de la ruta.
Los detalles simples arrebatados por el descuido
el odio, las cartas rotas,
las cosas quemadas, las lágrimas secas.
No volvieron a reflejar la luz nunca más.

¿Dónde van los pájaros cuando mueren?
¿Dónde está la gente que los hecha de menos?
Es una fosa común, un cielo tormentoso.

Sin embargo, el sinónimo de desamparo
no se encuentra en los diccionarios.
Eso lo aprendimos con los chicos de una escuela olvidada
mientras nos volvíamos insignificantes en un día lluvioso
de esos frios, oscuros, sin estufas, ni mates
ni abrazos de madre.

domingo, 2 de noviembre de 2025

shade. (10/12/17)

 

El domingo amaneció tranquilo,
quizá demasiado
parecería que solo los pájaros y yo
cometimos el crimen
de levantarnos temprano.
no voy a romper el precioso toque de queda del silencio:
no tengo nada para decir
ni mucho menos alguien a quien decirle buen día
dormía la música
dormía el viento
dormían las ventanas.
lo unico que quebraba la quietud
era el eco irrespetuoso
de las plegarias emitidas
en una capilla lejana.
Ni su repetición
ni su volumen elevado
lograron despertar a dios-

Me and Mrs. Pearl

"me confío a una niña monstruo"
nos contó Alejandra en 1972.
¿no es acaso lo que hacemos también?
un alma,
laminada de belleza y angustia
en partes iguales
que vierte su voz cascada
sobre un séquito de criaturas sedientas
sedientas
de comprensión, de quietud,
de elevación en medio del desencanto.
Supo ser la Perla en todos lados,
pero su brillo refulgió tanto
que creyó que muy temprano debía atenuarse.
Sus canciones refugiaron
a un puñado de otras Niñas Monstruo que se hicieron mujeres demasiado pronto.
juntando, de a pedacitos, sus corazones rotos
y poniéndolos en vasos de whisky
en medio de noches tan oscuras que ni la luna se anima a estar.
Solo podíamos escucharte, cantándonos "Little Girl Blue"
y agradecerte por estar ahí.

Pero nena, ¿cómo nadie pudo leer tus ojos?
¿alguien te regaló una parte de su corazón realmente?
Decime nena, ¿no tenías un ángel? ¿dónde está tu ángel?
Ese carnaval cruel de ridículos
y saltimbankis con sus seductores venenos
no lo dejaron pasar.

Esa noche llovía,
llovía otra vez.
Dios lloraba antes de tiempo.
uno de sus mayores regalos para este mundo
se había apagado, sola,
en esa habitación maldita
del Landmark Hotel.

Fue elegida como el chico más feo de la escuela.
Fue pisoteada en el barro,
tomada por un poco menos que un montón de mugre.
Resurgió como Bruja Cósmica.
Vivió como musa.
Ascendió como diosa,
eterna en su canto.
¿Y ahora me preguntas quien es ella?
Nada más que ella misma.
Janis.