Al Sol,
Vos que fuiste tenue sol
y brillaste sobre mi
como una temprana mañana de primavera
derritiendo el hielo que parcelaba mi corazón
que seguía ahí! a pesar de tanta nevada
y yo estaba tan aletargada que nunca me di cuenta
(en realidad nunca me importó)
Y hoy, como siempre me termina pasando
me cubre la incertidumbre,
el destino me es incierto.
más nunca dejaste de darme un respiro en cada abrazo.
Luz sincera, que no se oculta entre las nubes...
aunque hayas visto días oscuros.
Vos, grácil y revitalizante como sol de invierno,
yo, fria y pálida como luz de luna,
parecemos polos opuestos, no?
Pero conocimos en nuestras auras tal armonía,
como un amanecer cálido, de nubes violáceas...
yo dejando mis últimos rastros,
y vos, dibujándote en el este...
tímido...
un momento, tan solo un maldito momento
que nos pareció una hermosa eternidad.
Hoy, con un pesar en el corazón,
te confieso que me tengo que ir.
Porque comprendí que la lealtad
me vale mucho más que mi egoismo.
Te ruego, no te atormentes!
que no se nublen tus ojos oscuros.
Tranquilo.
en algún sueño de bosques solitarios,
dos caminos bifurcados,
vos y yo en cada lado,
ocultos...
nos volveremos a encontrar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario