me vuelve lo mismo que sentí no hace mucho. en vez de ponerme a escuchar Nihilismo o alguna cosa anti, pintó Shonen Knife, me fui un cachito al carajo con la alegría.
capaz porque este aspecto que me atemoriza desde 2007 (el hecho de estar rodeada de gente pero que en momentos claves no aparece ni el tero) no desapareció, sigue presente, y se hace sentir de una manera muy sutil, casi imperceptible.
que mi abuela haya caído internada trajo capaz, más repercusiones positivas que negativas: ahora ya está echa una seda, no rompe las bolas ni me insulta. that's good,
pero... obviamente fue frustrante en su momento, y los dedos de una mano me sobrarían para contar a las personas que preguntaron como iba todo, al menos.
los momentos felices no recuerdo haberlos pasado aislada. quiera o no tarde o temprano aparecia un conocido.
resalto que no me jode el hecho de remarla sola, nunca me molestó, me fastidia la hipocresia con la que se maneja alguna gente, o el desagradacimiento quizá, agria confusión.
no lo hecho en cara: quizás yo también sea muy infumable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario