miércoles, 5 de noviembre de 2014

Cadáver brillante.

La ansiedad siempre me jugó en contra. Hace parecer como que el tiempo se derrite, no quedan momentos para pensar ni decisiones que cuidadosamente deban ser acertadas..
Es una patada en los huevos de mi equilibrio y neutralidad cotidiana.
A veces me gusta simplemente sentir lo que el viento transmite cuando viene una y otra vez hacia mi, como una suave voz que susurra que todo va a tranquilizarse.. no temo en decir que le creo y sigo a esa voz que al parecer ya vive en mi interior. Pero últimamente se mostró ausente, y no sé donde hallarlo, o si vendrá.
Me engañaría si digo que a veces no busco la paz en otros sitios que no sean la naturaleza o mi alma. Necesito conocer nuevos paisajes, nuevas energías, nuevas almas, nuevos ojos.. y últimamente y de repente, puede que haya descubierto mucho.
Quizás sea precipitado, como toda situación repentina, pero eso no me impide querer vivirla con mis propias reglas de tiempo, sin ansiedad, medidas, metas o posibles consecuencias. 
Esto que me pasa es un gran sándwich de emociones y oportunidades indescriptibles y muy aseguradas, me lo engulliría sin más preámbulos, pero qué pasó? una vez ya lo hice así y no sirvió de nada, porque en vez de generar felicidad solo me dió un atracón. No pude disfrutar ni mierda.
Asi que tiempo al tiempo, que no se vive menos. 
No sé hasta dónde irá a llegar esto, aún no sé como actuar o si debo tomar alguna decisión... Al menos sé que voy por buen camino todavía.
Sin embargo hay pequeñas sensaciones que te aseguran eso.. como ese abrazo... lo más extraño y lindo en mucho tiempo, era como si aquel viento ausente se hubiese encarnado en tus brazos.
"you float like a feather in a beautiful world.."
Ahora logro comprender que el viento viene a mi realmente cuando yo más lo necesito, pero esta vez me sorprendió al venir en otra faceta...
Que lindo es evocar tu alma cuando la luz de la luna se refleja en el camino.. tan solo así: silenciosa, casi eterna... cuando uno está debajo de ella y del cielo nocturno, un manto azul oscuro con pequeños diamantes que centellean furiosos y de sus lunares ojos luminosos, no tenemos secretos que ocultar... no hace falta ni que uno los diga, porque ya los sabe. El entorno oscuro a mi alrededor no deja de ser un empático compañero infalible.
Lo único que me queda entonces por hacer, es observar a los árboles que dibujan sus majestuosas sombras sobre mi.. 
Y lentamente como un ladrón que ataca sigiloso, el tiempo me sujeta y vuelvo, regreso a la convencional, a mi habitación, a mi misma.
me basta y me sobra con saber que llevo una pluma y un papel para pintar tu radiante palidez o vomitar algunas palabras que evoquen otra vez esa única sensación del suave abrazo de la tranquilidad.


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