miércoles, 17 de mayo de 2017

La morte degli innocenti.

Todo empezó muy normal, bah, quizás demasiado. El día estaba lindo: había sol y viento, y realmente daban ganas de sacarle provecho so, me puse a limpiar el piso muy animada, y puse un compilado de The Smiths que me acompañaría en la tarea.
Cuando sali al patio a humedecer el trapo, una Reina Mora (un pajarito muy lindo de plumaje grisáceo-celeste) voló sobre mi cabeza como una ráfaga. En el milisegundo que demoré tan solo para girar mi cabeza, ella se estampilló contra la ventana y cayó al piso, dejando caer algunas plumas.
El ruido del choque fue horrible. Me acerqué corriendo a ella y la levanté con cuidado. Todavía estaba medio desmayada, se la veia agitada, y me dediqué a buscarle un lugar seguro donde recomponerse.

("I dont have so much in my life, but take it, it's yours...")

Cuando reparé que "Unloveable" estaba sonando de fondo, me estremecí. La situación guardaba algo entre tristisimo y dulce, al verme a mi misma con la pequeña en mis manos.
Precisamente mi papá llegaba a casa y buscamos una cajita donde posarla.
Logró moverse un poquito y pareció que se repondría, pero cuando intentó saltar para volar, como un ultimo intento, una ultima voluntad, se desvaneció y cayó. 
Papá adivinó instintivamente que su corazón ya no latía.
La enterramos bajo la sombra del árbol más lindo, y le junté algunas florecitas de trébol. 
Los Smiths seguían sonando, y los pájaros alrededor también, y me puse a pensar si alguien de su grupo/bandada/familia repararía en su ausencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario