domingo, 17 de enero de 2016

"Nieve sobre cristal, páramo bajo piel. Foto en blanco y negro, pierde el hilo lo ideal."

"No pasa nada mientras estás sentado en casa. Siempre que puedo me gusta llevar una cámara conmigo a todos los lados. Así puedo disparar a lo que me interesa en el momento preciso."  Elliot Erwitt.

-“Para mi, la fotografía es el reconocimiento simultáneo, en una fracción de segundo, de la importancia de un acontecimiento, así como una precisa organización de las formas que da a ese acontecimiento su expresión apropiada.”

-Henri Cartier Bresson


También tiene mucho que ver esa famosa cuestión: "el fotógrafo hace a la foto, o la foto nace por si sola?"
A veces todo parece una hermosa dicotomía: el momento parece presentarse de forma tan natural, que uno siente como si se tratase de una súplica para sacar la cámara, o el cel, (no importa si tiene 2 megapixeles) e inmortalizar el momento. Porque si hay algo que no se discute en el mundo de la fotografía, es eso, una foto es para inmortalizar un momento o retratar el paso del tiempo.
Pero en realidad va mucho más allá. A veces cuando vemos una fotografía, no solemos recordar lo que nos pasó ese día, solo nos centramos a ver lo que nos transmite. En otros casos, si. Nos lleva a recordar lo que pasó y en que momento y porqué fue tomada.
Muchos me dijeron "no sirvo para sacar fotos, pero me gusta ver paisajes y eso".. Todos nos frustramos a veces porque nuestras cámaras o celulares no transmiten lo que vemos, y tenemos que sacar una y otra vez una foto (si se nos presenta), si apenas fue una milésima de segundo lo que tenías para capturar, te sentís peor. 
Sin embargo, uno no se rinde, va descubriendo su cámara y las herramientas como conocés a un buen amigo: poco a poco y sin tapujos, a lo último lo conocés tanto que ya lo tomás como una extensión de vos mismo. 
Es un proceso largo y fastuoso, esto de conocer, aplicar y ser eficiente en TODAS las fotografías que saquemos. No me refiero a centrarnos en un ángulo, efecto, iluminación o balance: me refiero a lo que nos puede llegar a transmitir esa toma.
Muchos dicen que las fotografías espontáneas son las mejores, y sin duda que lo son. Alguna vez te sentiste tan dichoso por capturar un gesto de una persona, como una sonrisa, un guiño, una seña, que englobe todo lo que pasaba o sentía en ese entonces? Obviamente, algunos momentos se dan por más tiempo y con más naturalidad que otros, pero al mantener la guardia alta (como le digo yo cuando estás en una situación que sabés que puede pintar una foto cuando menos te lo esperes) todo se hace más fácil.
Un atardecer, el gato en el muro, relámpagos, la luna, un pajarito en el tendal de la ropa, en una rama, tu viejo tomando mate bajo el árbol, tu amiga pintando un cuadro, tu compinche de mirada sombría de perfil, el chico ese que te interesa tanto, de noche, colgado mirando el horizonte. La gente pogueando en un recital, la banda tocando, un grupo de viejos amigos riendo, un grupito de viejitos leyendo el diario en un mítico café. Algunos otros eligen retratar muertes o putrefacciones, crueldad, tristeza y realidad. Y lo mejor es que nada te hace asco. Todos parecen momentos que vivimos día a día, pero que sin embargo, lo podemos ver en una foto y decir "hey, que lindo" o "genial lo que transmite". Esa es la magia de ver el más allá de todo. 
Sin duda (y lejos de sonar muy emocional) insisto en que la fotografía es una extensión de lo que sentimos y queremos transmitir. Fotografía sin sentimiento no va.

No sé como agradecerle a mi hermano, culpable de haberme regalado mi primer cámara como regalo a los 15 años (una Smasung es28, impecable hasta hoy en día), para que le saque fotos a mis dibujos o pinturas... Y creo hoy en día, que fue para lo que menos la utilicé. La conocí y me pareció tan hermosa, tan amplia como el mundo, que la llevaba y llevo conmigo siempre. No es una cámara super professionel pero se la remil banca. Y yo también la banco a ella. 
Es un poco también el detallismo, la pasión por las pequeñas cosas, lo que nos lleva a sacar fotos. Hay una frase que dice "es una lástima que de algunos de los momentos más bonitos en la vida no hayamos tomado fotos, pero ocurre que estabámos más ocupados viviendolos" y es así, y confieso que dejé pasar unos minutos joya (nada de sacar fotos a la comida o sacarme fotos a mi cada vez que vaya a salir), de recitales, de sonrisas, de abrazos! Un par de atardeceres. Otro par de plazas y árboles.
Uno sabe luego de varios intentos y de buscar información, que estilo va curtiendo, que cosas nuevas incorporaste, otras que se mantienen y como evolucionaste. Lo importante es no perder nunca esto de ser un "espectador/observador compulsivo temporal."

"The same tree, three months later" por Wei Kuang.



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